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¿Te has dado cuenta que hablaremos sobre un elemento constructivo capaz de colocarse y retirarse fácilmente, que da solución a encuentros difíciles y que al mismo tiempo es barato? El papel para pared ha sido desde que se inventó el papel un elemento decorativo, adherido a las paredes interiores, o formando parte de biombos, puertas, y otros elementos de arquitecturas orientales.

A día de hoy disponemos de más composiciones que la celulosa con aditivos. Disponemos de distintos tipos de fibras plásticas, láminas impresas, con capacidades constructivas interesantes, como la capacidad de limpieza, asepsia, impermeabilidad, etc.

Podemos pensar en estos papeles como impresos, pero también como parte de un collage, o de tulipa para lámparas, encuadernaciones, y para el dibujo como si de lienzos se tratase.

papel pintado japonés tipo Chiyogami

Composición del papel para pared

Tradicionalmente llamamos papel pintado a cualquiera de estas soluciones. No se trata literalmente de este material, que sí lo fue en su origen, y para explicarlo correctamente expongo esta lista:

Base de papel: los modelos más tradicionales, más utilizados a lo largo de la historia. Su fabricación se ha reducido debido a la evolución de los tejidos no tejidos y por la dificultad que supone la aplicación de la cola, generalmente necesitan cola celulósica y una aplicación más cuidadosa que los nuevos papeles.

Su instalación requiere de dejarse en remojo antes de colocar, por lo que la manipulación es más engorrosa. Si no se manipula correctamente corre el riesgo de sufrir deformaciones.

Los orígenes del papel washi, según Nihon Shoki , también conocido como Las Crónicas de Japón, uno de los libros más antiguos sobre la historia clásica japonesa (escrito en 720), afirma que fue una influencia china que fue traída a Japón a través del El sacerdote budista Doncho, quien introdujo también técnicas para hacer tinta al mismo tiempo.

fuente: awagami.com

Como lo ha hecho tan bien a lo largo de la historia, Japón adoptó este método de fabricación de papel y lo mejoró , agregando más materiales de tipo textil al proceso de producción de papel como las fibras de kozo (morera) y gampi como una forma de fortalecer el papel, extender su longevidad y aumentar su versatilidad.

Soporte tejido no tejido: comunmemnte denominados TNT, destacan por su facilidad de instalación, ya que se aplican directamente sobre la pared encolada. Se denomina tejido no tejido porque se fabrica sin entrelazar fibras. La base de vinilo hace que sea una lámina resistente a la humedad, y por tanto fácil de limpiar, además de impedir el asentamiento de mohos, bacterias, por lo que se pueden utilizar sin preocupación en locales húmedos.

La estética del papel para pared

«La posibilidad de utilizar diferentes motivos sobre el papel, fue provocando diferentes modas estéticas que reflejaban en parte las tendencias artísticas del momento: desde el arte figurativo al más abstracto o geométrico de las décadas de 1930 y 1940. Entre 1960 y 1970 se convirtieron de nuevo en una gran solución que permitía revestir la tabiquería interior, ocultando patologías o errores constructivos.».Nuria Prieto, doctora arquitecta, para tectonica.archi

Los acabados superficiales se resumen básicamente en dos: vinílico y no vinílico. Dentro de estos últimos encontramos los de fibras naturales y de papel tradicional. Los primeros tienen una característica más, la textura diseñada previamente, fija, difícilmente conseguible en los papeles de fibras naturales.

De esta manera tenemos texturas rugosas, aleatorias o con patrones, dependiendo del soporte vinílico tenemos imitaciones metálicas, cerámicas, cementosas, con brillos, etc. Un universo de acabados inclasificable.

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