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Sistemas de estabilizadores de fachada-El caso de INCYE

La conservación de nuestro patrimonio es algo fundamental y una de las maneras de conservarlo es integrarlo en la modernización de las ciudades, haciendo compatible el crecimiento y la modernización con el patrimonio arquitectónico y cultural. Es común encontrarnos ante edificios en mal estado o que necesitan una reforma integral o estructural para poder adaptarse a las nuevas exigencias de la modernización y crecimiento de las ciudades. La primera idea que nos puede asaltar es la de eliminar el edificio y remplazarlo pon uno nuevo, con el inconveniente de que de esta manera hacemos desaparecer todo lo relacionado con el mismo, con las fechas de su creación o incluso con el arte o arquitectura de los personajes de la época, pero tenemos la solución para ese inconveniente, y es la de estabilizadores de fachada, que permitirán conservar esa fachada que tanto ha visto pasar por delante suya y de esta manera, pausar el edificio en el tiempo, dejar que el mundo avance y volver a incorporar nuestra fachada intacta a la vida, para que conviva con su nuevo entorno.

En este artículo hablaremos principalmente de esos escenarios en los que podemos necesitar sujetar una fachada y que nos requerirán de simples y complejos sistemas de sujeción, apuntalamiento y más estrategias de inmovilización de las estructuras construidas, generalmente de mampostería o de fábrica de ladrillo.

En primer lugar, debemos de conocer y explicar cuáles son los sistemas de estabilización de fachada a los que tenemos acceso y con ellos explicaremos las diferente soluciones y casuísticas que les rodean.

Lo que se busca con los estabilizadores de fachada es poder absorber los esfuerzos de viento que actúan sobre las fachadas mientras éstas no disponen de los puntos de apoyo y trabes que les ofrecían los forjados. Podemos establecer dos tipos de sistemas de sujeción de fachadas

Sistemas de ESTABILIACIÓN:

Son sistemas que transmiten las cargas de viento a unos elementos fijos ajenos a la fachada de manera que se evita que las fachadas trabajen durante la realización de la rehabilitación y mientras no haya forjados. Estos elementos fijos ajenos a la fachada pueden ser torres o celosías de estabilización o incluso estructuras que transmitan los esfuerzos a las medianeras vecinas. Los sistemas de estabilización pueden ser exteriores o interiores.

Sistemas de estabilización por el exterior de INCYE

Sistemas de RIGIDIZACIÓN:

Son sistemas de conservación de fachadas en los que la carga que actúa sobre las mismas se reparte entre todas, de manera que las fachadas sí que pueden trabajar absorbiendo cargas durante la rehabilitación y mientras no haya forjados. En estos casos, la propia fachada pone de su parte para absorber los esfuerzos de viento.

Rigidizador de INCYE – Sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (Burgos)

En este escenario, los sistemas de estabilización de fachada de INCYE son una herramienta clave para hacer viables intervenciones complejas en entornos urbanos.

Preservar una fachada no es solo “mantener una imagen”: es proteger patrimonio, reducir impacto urbano y, cada vez más, acompañar la transición hacia edificios modernos y eficientes en una Europa donde los edificios concentran una parte muy relevante del consumo energético y de las emisiones. En ese camino, la estabilidad temporal de la fachada es el requisito que permite que la rehabilitación se realice con seguridad.

Si ya has probado este tipo de sujeciones y quieres comentar tu experiencia, te dejamos abierta la caja de comentarios.

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