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La historia del aire acondicionado, el clima hecho por el hombre

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Sáenz de Oíza decía que la arquitectura era la gran climatizadora, y las técnicas son su complemento. Buckminster Fuller decía sobre la escuela internacional de la Bauhaus que nunca se había apartado de la superficie de la pared para mirar la fontanería. » Nunca se preguntaron por el problema general de las propias funciones sanitarias. […] No preguntaron los modelos económicos que rigen la investigación, la producción, las herramientas, las centrales de energía y distribución. […] Alegaban que porque los artesanos utilizaban las herramientas mecánicas modernas […] el diseño debe ser moderno.»

¿Cuánto ha pasado desde que se pensó el primer sistema de aire acondicionado hasta el último y más moderno aire acondicionado Mitsubishi ? A lo largo de la carrera de arquitectura aprendemos muy poco sobre instalaciones, pero han sido algunos profesionales de la arquitectura, junto con ingenieros, que han sabido integrar estos sistemas dentro del conjunto del proyecto de arquitectura.

El clima hecho por el hombre

Las mismas palabras «aire acondicionado» fueron acuñadas por Stuart W. Gramer, quien las utilizó una vez en conferencias y documentos de patentes, durante los años 1904-1906. Por otra parte la ‘Carrier Corporation’ todavía estaba usando hasta 1933 frases como ‘clima hecho por el hombre’, en momentos en que las palabras ‘aire acondicionado’ eran frecuentes en el comercio y estaban a punto de ser parte del uso habitual estadounidense y ya habían aparecido en el nombre de por lo menos una de las numerosas compañías lanzadas en diferentes ocasiones en torno a la personalidad y talento de Carrier. No obstante, la frase ‘clima hecho por el hombre’ es admirable, no sólo por describir el producto final del proceso del aire acondicionado, sino también para subrayar hasta qué punto el dominio del arte de Carrier dependió de la observación directa de la naturaleza y del comportamiento del aire
como componentes del clima exterior.

El ingeniero Gabriel Barceló definió en los años 60 del siglo pasado como todo proceso de tratamiento de aire de un local que regule simultáneamente su temperatura, humedad, pureza y movimiento, hasta conseguir las condiciones óptimas de confort necesarias a las personas que lo ocupen. Este tratamiento de aire significa a la vez un proceso y una regulación del mismo, por tanto, en su sentido más amplio, el aire acondicionado representa un tratamiento y un control de las propiedades físicas y químicas del aire.

Hoy en día lo llamamos sistema ‘todo aire’, el aire de impulsión combate en su totalidad las cargas de calor -sensibles y latentes- para conseguir el confort deseado en el local”.

Es muy dificil de clasificar. se ha hecho en varios documentos, como en el DTIE 9.01. “Sistemas de climatización”, op. cit, p.27. (que tiene como referencia técnica la documentación elaborada por la organización norteamericana ASHRAE) e incluso se dice que hay que señalar que es imposible hacer una clasificación completa de todos y cada uno de los sistemas que puede imaginar un proyectista, de hecho “cualquier técnico imaginativo se resistirá a emplear las clasificaciones si no es con fines didácticos y/o legales”.

Básicamente podemos resumir el sistema con este esquema de funcionamiento:

Así, la descripción del sistema siempre es más completa mencionando el lazo primario y, si es preciso, el medio de transporte, pero sigue siendo el lazo secundario el más empleado en la clasificación de sistemas; incluso es habitual, en muchas publicaciones técnicas, utilizar sólo la clasificación del lazo secundario.

Esto se basa en uno de los principios de la termodinámica que nos justifica el transporte de energía en forma de calor de un ambiente a otro.

esquema básico de funcionamiento del aire acondicionado

¿Cual es la vuelta que tiene el aire acondicionado?

La tecnología Inverter ha «dado la vuelta al marcado» con una propuesta que regula el mecanismo del aire acondicionado mediante el cambio de la frecuencia de ciclo eléctrico, es decir, regula la velocidad del compresor. En lugar de arrancar y parar frecuentemente para obtener la temperatura media deseada, con el «Inverter» el compresor gira de forma continua, lo que ayuda a mantener constante la temperatura en el local a climatizar. Viene siendo habitual que los sistemas con aire acondicionado Inverter ahorran un porcentaje aproximado al 40% de energía respecto a otros sistemas y por otra parte, alarga la vida del compresor puesto que no le exige tanto.

Bibliografía

Tesis doctoral «El aire acondicionado como factor de diseño en la arquitectura española: Energía materializada.» César Martín Gómez. 2008.


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