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Estamos en una época en la que todo tipo de energía es cuestionable. Las energías renovables dependen de materiales caros, o de materias primas cuya extracción o importanción contamina… en ocasiones tienen impacto ambiental severo como los parques eólicos, o los campos de paneles fotovoltaicos… Sin embargo una caldera de gas doméstica apenas cabe en una terraza.

Aquí surge un debate interesante. ¿Puede ser rentable utilizar gas cuando se trata de una generación cercana, sin la importación en barco, o mediante gasoductos de la otra punta del continente?. Existen actividades de reciclaje de residuos que provocan grandes cantidades de gas que podría ser embotellado utilizado en calderas domésticas. Habría que estudiar la huella de carbono de ambas actividades para poder comparar. En España no estamos muy actualizados en cuanto a plantas de biogás, pero es una buena alternativa como combustible. ¿Es útil en las calderas domésticas? Si, y a nivel industrial.

Lo interesante de comparar sistemas es ver su precio y su huella de carbono, no solamente el ahorro energético en energía renovable de la certificación energética, que tiene una visión muy sesgada de la producción de la energía. Y para eso es conveniente conocer y saber hasta dónde llegan todos los sistemas. En el artículo de hoy comentaremos las variedades de calderas de gas y sus precios estimados, para poder tener una referencia inicial de instalación y mantenimiento.

Calderas domésticas tradicionales

Las calderas convencionales son equipos en los que el calor se produce por medio de la combustión de combustibles como gas natural, gasóleo, entre otros y se calienta un fluido que por lo general es agua que hace un recorrido por el sistema de distribución que tiene la vivienda.

Calderas domésticas de baja temperatura

La caldera de Baja Temperatura funciona igual que una caldera convencional, sólo que opera a temperaturas menores, entre 35 ºC y 45 ºC, y regulan la temperatura en función de la demanda energética real. Estas calderas son estancas, además tienen rendimientos más altos que las convencionales, pudiendo llegar a 95%.

ejemplo de caldera mural de condensación

Calderas domésticas de condensación

Las calderas de condensación son un tipo de calderas de gas de alto rendimiento basadas en el aprovechamiento del calor latente de condensación presente en los humos de la combustión.

imagen ya publicada – fuente teoriadeconstruccion.net

Formalmente, según la definición de la Directiva de rendimientos 92/42/CE y su transposición según R.D. 275/1995, una caldera se considera de condensación cuando está diseñada para poder condensar de forma permanente una parte importante de los vapores de agua contenidos en los gases de la combustión.

Como consecuencia de la menor temperatura del agua preparada, los emisores finales del calor deben tener mayor superficie de intercambio (radiadores más grandes) o utilizar sistemas de emisión de baja temperatura (suelos radiantes o calefacción por aire).

Hasta la entrada de la Directiva de Ecodiseño se habían utilizado como referencia el PCI. Desde la entrada de la Directiva ErP el criterio de definición de rendimientos ha cambiado. En este momento se emplea como referencia para el cálculo el PCS (incluyendo ya el calor latente disponible por el cambio de fase al producirse la condensación del vapor de agua contenido en los humos de la combustión).3 Con la ErP se definen dos rendimientos, uno para servicio de calefacción y otro para A.C.S. (en caso que se considere un equipo mixto doble servicio).

Mantenimiento de calderas de gas

En el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), se plasma la normativa de revisión de calderas de gas domésticas con potencia inferior a 70kW. La cual indica que deben revisarse cada 2 años (aunque en el País Vasco deben hacerse anualmente). Y si cuentas con calderas superiores a esta potencia, se revisará cada año. normativa de revisión de calderasEn el caso de aquellas calderas que funcionan en espacios comunitarios, estas deben ser revisadas mensualmente y, las calderas de gasóleo, deberán revisarse cada año, a menos que el fabricante en el manual de mantenimiento sugiera un período inferior. Además, es obligatorio que después de la revisión, se deje una pegatina visible en la caldera indicando la fecha de la revisión.

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