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En los últimos trabajos que hemos realizado en el estudio utilizamos diferentes sistemas de elevación. A través de los distintos tipos de trabajo que realizamos explicaré las funciones en las que necesitamos acudir a un alquiler de plataformas elevadoras y en qué condiciones las utilizamos. Recordar que en cualquier caso deben de ser operadas por un trabajador cualificado y responsable.

Por poner un primer ejemplo, en el momento que tuvimos que realizar una intervención en un espacio público, consistente en un montaje de una estructura de andamios envuelta por una malla raschel, acudimos a un alquiler de plataformas elevadoras para poder trabajar exteriormente a la estructura y no tener la necesidad de tocar la estructura y poner en riesgo el tejido.

En la imagen de cabecera de este artículo se puede ver cómo la plataforma elevadora permitía llegar hasta la parte superior de la estructura permitiendo a los operarios trabajar en las mejores condiciones de seguridad y a diferentes alturas. En este caso se ha utilizado una plataforma de tijera, llamada así por el mecanismo que tiene para elevarse.

En las instalaciones interiores que requieren elevaciones contínuas, como puede ser esta instalación de telas para formar un techo dentro de un vestíbulo, recurrimos al alquiler de plataformas pequeñas, que realmente son casi escaleras desplegables y unipersonales, con una pequeña plataforma de trabajo.

En el momento en el que alguien se plantea recurrir a un alquiler de plataformas eléctricas lo importante es evaluar la altura de trabajo, la disponibilidad de operarios cualificados.

El trabajo con plataformas elevadoras a pie de calle tiene ventajas frente al uso de andamio en determinados trabajos puntuales. Permiten actuar de forma rápida, puesto que una vez colocado el elevador, un trabajo que puede hacerse en apenas media hora, está perfectamente listo para elevarse varios pisos por encima de los peatones. A diferencia de los andamios que deben de montarse previamente con otro tipo de medidas de protección, más recomendados para trabajos de alquileres más prolongados en el tiempo.

Manual divulgativo. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT)

Elevación de la plataforma

La primera acción, en todo caso, es leer el manual de instrucciones del fabricante y los procedimientos de trabajo establecidos en su empresa. No se debe iniciar el uso (ver definición de “utilización” en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio) sin asegurarse de haber comprendido estos documentos.

El empresario solamente permitirá el uso al personal convenientemente cualificado y autorizado que haya demostrado haber comprendido los documentos anteriores. Ningún operario deberá asumir la responsabilidad de manejar la máquina sin haber recibido la formación correspondiente.

El operario debe leer y observar todos los avisos, notas de precaución e instrucciones de manejo impresas en la máquina y en el manual de instrucciones. Es muy importante familiarizarse con la ubicación y funcionamiento de los mandos de tierra y de la plataforma. Tanto el operario como su supervisor deberán tomar todas las medidas de seguridad necesarias para evitar todos los riesgos previsibles en la zona de trabajo; si detectasen riesgos no contemplados en el procedimiento de trabajo, deberán informar a sus superiores jerárquicos y, en su caso, al Servicio de Prevención para la corrección del procedimiento (es conveniente que los hechos que deben comunicarse al SP estén establecidos de antemano. Ver páginas 14 y 15 de la Guía Técnica para la integración de la prevención de riesgos laborales publicada por el INSHT).

Comprobaciones antes de elevar la plataforma elevadora

  • Comprobar la posible existencia de conducciones eléctricas de alta tensión en la vertical del equipo o en las inmediaciones. Se deben mantener las distancias de seguridad, aislar las conducciones o proceder al corte de suministro (si fuese posible) mientras se realizan los trabajos. Si se deben efectuar trabajos superando los límites de distancia de seguridad y no fuese posible el corte de suministro, se aconseja la utilización de plataformas de brazo aislante.
  • Comprobar la circulación de máquinas como grúas u otra maquinaria de obras públicas en las inmediaciones.
  • Comprobar el estado y nivelación de la superficie de apoyo del equipo.
  • Comprobar que la masa total situada sobre la plataforma no supera la carga máxima de utilización. • Si la PEMP dispone de estabilizadores, comprobar que se han desplegado de acuerdo con las instrucciones del fabricante y que no se puede actuar sobre los mismos mientras la PEMP no esté en posición de transporte o dentro de los límites de posición para dicha operación.
  • Comprobar el estado de las protecciones de la plataforma y de la puerta de acceso.
  • Comprobar, en su caso, que los arneses están anclados correctamente.
  • Comprobar que se ha delimitado la zona de trabajo para evitar que personas ajenas a los trabajos permanezcan o circulen por las proximidades.
  • Comprobar que se han realizado las reparaciones y el mantenimiento. No se debe poner en marcha la máquina si no se han realizado las reparaciones y el mantenimiento de acuerdo con las especificaciones y el calendario del fabricante o procedimiento de la empresa (ver art. 4.4 del Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio).
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