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El perímetro de nuestra parcela es un punto sensible, la frontera con los vecinos, con el dominio público, punto de debate sobre la propiedad y los derechos. Es habitual que cada normativa urbanística local, a través de los planes generales de ordenación municipal establezcan los tipos de cierre, definiendo un abanico de materiales, alturas de zonas opacas y definición de porcentaje de ocultación de la parte no opaca.

En el catálogo de Cerramientos-Enjo podemos ver los tipos más habituales y las fotografías de estos cierres. En este artículo hablaremos sobre la parte normativa, cómo nos afecta en la construcción y en el propio diseño de la vivienda, y en los tipos de soluciones, desde los más económicos hasta los más exclusivos.

Los tipos de cerramientos de fincas tienen en consideración el tipo de parcela y su posición. Es habitual encontrarnos un cierre de malla ganadera en el rural, con estacas de madera, algo inimaginable en un centro urbano o en un modelo de ciudad jardín, cuando menos en la zona expuesta al dominio público.

Cerramiento de fincas de diseño

cerramiento de lamas de aluminio

Las parcelas de las urbanizaciones tienen una normativa estricta que les da una uniformidad al conjunto, a pesar de que cada vecino puede personalizar su cerramiento. Lo más habitual es encontrarnos con una norma que nos exige alcanzar una altura máxima opaca de unos 60-80 cm, que debemos de dejar cubierta con un material perfectamente acabado, y una parte superior que puede estar tapada por elementos vegetales o por lamas, de tal manera que no se oculte más del 50% de lo que pasa por detrás.

En este caso los acabados de la planta baja pueden llegar a ser de hormigón encofrado, de bloque de hormigón, de ladrillo, siempre que su acabado posterior sea fino. En ocasiones se revisten con aplacados cerámicos o de piedra y dependiendo de la sensibilidad del técnico y los técnicos municipales puede quedar de hormigón visto, siempre que la solución sea de una calidad constructiva reconocible.

La parte superior suele mantener una estética basada en postes verticales, sobre los que se coloca un sistema de mallas o travesaños, lamas horizontales o verticales que permiten la ocultación deseada. En los frentes de parcela hacia la vía pública se suelen colocar cierres de acero lacado, galvanizado y pintado, aluminio, acero corten, madera, etc.

Cerramientos de fincas estandarizados

Cuando tenemos un presupuesto ajustado y el cierre no tiene que ser visto desde el dominio público recurrimos a soluciones estandarizadas. Nos referimos habitualmente a aquellas basadas en postes verticales, redondos o cuadrados y a un cierto tipo de mallas. Podemos centrarnos en tres tipos:

Malla metálica de simple torsión: se trata del cerramiento más económico. Para que lo puedas reconocer fácil, las mallas son cuadradas. Se coloca sobre postes, habitualmente redondos, convenientemente arriostrados en los huecos y en las esquinas, sobre los cuales se extiende la malla y se entrelaza un cable, que posteriormente se tensa. De estos tres sistemas que vamos a comentar es el más laborioso a la hora de obtener un buen resultado estético. Se pueden entrelazar más cables a diferentes alturas para aportar rigidez al sistema.

Malla metálica de triple torsión: En este caso las mallas forman hexágonos. Se coloca de manera similar a la malla de simple torsión. Su propia forma tiene una mayor rigidez y es más resistente a deformaciones, bien sea por viento, o por impactos repetidos (por ejemplo balonazos en un campo de futbol, empujes de animales, etc)

Paneles metálicos o malla hércules: Este tipo de cerramientos son mallas electrosoldadas formando retículas rectangulares, acostumbran a tener pliegues en horizontal que aportan una mayor rigidez al conjunto. Son paneles modulares que se pueden cortar fácilmente para adaptarse a las distintas medidas de nuestro cierre. Los postes verticales son soporte para una serie de ganchos que atan los paneles. Esto es, el cierre no es completamente contínuo como en los casos anteriores, en los que la malla viene enrollada. En este caso se trata de paneles individuales que deben de enlazarse a los postes verticales.

Cuando se trata de cierres de finca horizontales no hay ningún tipo de problema con estos cierres. Sin embargo, en el momento que tenemos una parcela inclinada debemos de elegir correctamente qué tipo de cierre y cómo lo colocamos. Los paneles modulares aparentemente deben de colocarse perpendiculares al suelo y escalonarse. Los cierres de malla simple o triple torsión parecen adaptarse mejor a las forma del terreno.

A continuación un ejemplo de lo que estamos comentando:

ejemplo de cierre inclinado y cierre escalonado
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