Print Friendly, PDF & Email

Los procesos de ignifugación consisten en tratar un material para mejorar su comportamiento frente al fuego, disminuyendo su inflamabilidad y la velocidad de propagación de las llamas.

No disminuye la combustibilidad, sólo puede lograr mejorar la reacción al fuego de un determinado material, pero  no logrará hacerlo incombustible.

La reacción al fuego se clasificará atentidendo a la Norma UNE 23.727

Existen tres métodos principales de ignifugación:

  1. Transformación molecular del material en el proceso de fabricación
  2. Incorporación al material durante el proceso de fabricación de aditivos inhibidores
  3. Aplicación de recubrimientos sobre el material acabado e incluso colocado en su lugar de uso

Transcurrido un tiempo, el material tratado puede llegar a perder sus propiedades, sobre todo cuando las aplicaciones del ignifugante se han llevado a cabo sobre el material acabado o instalado. Debido al uso, limpieza, por los efectos del clima y del ambiente, entre otros, los recubrimientos ignifugantes pueden ir desapareciendo.

Es necesario informarse de los ensayos de envejecimiento acelerado que representen el efecto del paso del tiempo y el uso del material, para estar seguros de su estabilidad.

De forma habitual podemos utilizar estos materiales:

  • Collarines intumescentes
  • Conductos aire acondicionado-paneles
  • Falsos techos ignífugos
  • Tejidos ignifugados
  • Juntas cortafuego
  • Masillas ignífugas
  • Morteros aislantes
  • Morteros refractarios
  • Pinturas ignífugas
  • Protectores fuego estructuras metálicas
  • Protectores fuego textiles
  • Vermiculitas
Comparte este artículo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *