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Instalaciones fotovoltaicas hight-tech en instalaciones eléctricas obsoletas, cuidado!

En los últimos años, la demanda de instalaciones de autoconsumo ha experimentado un crecimiento exponencial. Cada vez más propietarios buscan reducir su factura energética aumentando la potencia instalada. Sin embargo, existe una práctica de alto riesgo que suele pasarse por alto: conectar un sistema de generación fotovoltaica de gran potencia a una instalación receptora obsoleta o en mal estado. Te explicamos porque en algunos casos hay que legalizar placas solares.

El principio es sencillo: mejor prevenir que curar. Antes de inyectar vatios en una red interna, es indispensable auditar y sanear la infraestructura previa.

El cambio de paradigma: de cuadro receptor a nodo de generación

En una instalación convencional, la corriente fluye en una sola dirección: desde el contador y el Cuadro General de Mando y Protección (CGMP) hacia los consumos, puntos de luz, enchufes, motores… Las protecciones originales se diseñaron únicamente para responder a esa demanda.

Al incorporar un sistema de autoconsumo tenemos algo más. Nos encontramos con una doble fuente de potencia: el cuadro pasa a recibir energía simultáneamente de la red pública y del inversor solar. Esto no quiere decir que se sumen las potencias, sino que debemos de preparar nuestra instalación convenientemente frente a posibles aumentos de la intensidad o la presencia de flujos bidireccionales de cables holgados hasta ahora que pueden trabajar cerca de su límite térmico. Si tienes un kit solar, tienes que asegurarte de que la potencia que generas y que vuelcas a tu casa es suficiente. Consulta con un experto si es necesario legalizar kit solar autoinstalable.

Principales riesgos de un cuadro eléctrico deficiente

Instalar una fotovoltaica de elevadas prestaciones sobre un cuadro antiguo o de mala calidad («subdimensionado») desencadena varios factores de peligro:

A. Sobrecarga térmica y riesgo de incendio

Un cuadro antiguo suele presentar bornes flojos, conexiones sulfatadas o cableado con aislamiento degradado (como antiguas mangueras de PVC sin propiedades ignífugas modernas). La circulación continuada de corrientes elevadas genera puntos calientes por resistencia de contacto ($P = I^2 \cdot R$). Esto puede derretir la envolvente y originar un incendio en la vivienda o nave.

B. Incompatibilidad de protecciones y falta de selectividad

  • Diferenciales tipo A o F vs. Tipo AC: Los inversores modernos pueden generar fugas de corriente continua. Si el cuadro existente utiliza interruptores diferenciales convencionales (Tipo AC), estos pueden «cegarse» (saturarse) y no disparar ante un defecto a tierra, dejando la instalación sin protección contra contactos indirectos.
  • Poder de corte insuficiente: Los magnetotérmicos antiguos pueden no tener el poder de corte necesario para extinguir un arco eléctrico generado por la nueva potencia disponible.

C. Ausencia de protección contra sobretensiones

Las instalaciones fotovoltaicas están expuestas a sobretensiones transitorias (descargas atmosféricas) y permanentes. Un cuadro antiguo carece habitualmente de protectores (protectores de sobretensión tipo 2 o combinados), poniendo en riesgo tanto los electrodomésticos como el propio inversor.

Revisa estos puntos como forma de saneamiento imprescindible antes de instalar la fotovoltaica

Antes de dimensionar los kilovatios de la estructura fotovoltaica, es obligatorio realizar una adecuación del cuadro y la línea general de alimentación (LGA):

  1. Revisión y apriete de conexiones: Termografía previa para detectar puntos calientes existentes.
  2. Sustitución de la envolvente: Uso de cuadros ignífugos con grado de protección adecuado (IP e IK) y espacio de reserva suficiente para la evacuación de calor.
  3. Actualización de protecciones:
    • Instalación de diferenciales de clase adecuada (Mínimo Tipo A, o súperinmunizados).
    • Verificación del calibre de los magnetotérmicos y la sección de los cables intermedios.
    • Incorporación de protecciones contra sobretensiones transitorias y permanentes.
  4. Comprobación de la toma de tierra: Medición del valor de resistencia de tierra para garantizar la evacuación segura de fugas.

La seguridad no se negocia

Proyectar un autoconsumo de muchos kilovatios sobre un cuadro eléctrico obsoleto es el equivalente a poner el motor de un deportivo a un coche sin frenos ni suspensión adecuada. El ahorro energético nunca debe lograrse a costa de la seguridad de las personas y los bienes. Sanear la instalación eléctrica existente no es un sobrecoste del proyecto solar: es el requisito técnico imprescindible para garantizar que la inversión sea segura, eficiente y duradera.

Si ya tienes una instalación fotovoltaica, pero no has medido correctamente los puntos indicados, puedes legalizar instalación fotovoltaica para no correr más riesgos.

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