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1.- Se utilizan habitualmente para subir la cota de un terreno resistente
2.- Los pozos más habituales son de dos tipos. Rellenar las excavaciones desde la cota de apoyo con
hormigón pobre, situando la zapata encima de éste de forma que se transmitan las cargas a la profundidad
deseada. El segundo, menos habitual, consiste en bajar la cota de zapata hasta alcanzar el nivel de terreno
competente de apoyo, elevando a continuación un plinto de gran rigidez con el fin de evitar problemas de
pandeo, sobre el que se apoya el pilar.
3.- Es aconsejable unirlos mediante vigas centradoras

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