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Hace cosa de cinco o seis años se presentó la tesis doctoral «Análisis de la durabilidad de la cubierta plana invertida, a través del estudio de las interacciones e incompatibilidades entre las membranas sintéticas y el poliestireno extrusionado», del arquitecto técnico Antonio Pedrosa González. A través de la consulta a su texto he visto como la impermeabilizacion de naves industriales ha mejorado con el desarrollo de las láminas de EPDM (etileno – propileno monómero diénico) y con las láminas de TPO (poliolefinas).

Antiguamente se empleaban con mucha frecuencia las láminas asfálticas, que por cuestión de dimensiones, efectividad y facilidad de montaje se vieron obligadas a compartir espacio. Esto junto con el comportamiento de los aislamientos térmicos empleados en grandes superficies (generalmente económicos y de la familia de los poliestirenos en el caso de las cubiertas invertidas) obliga a hacer un estudio de compatibilidades, y es por eso que la tesis doctoral tiene su perfecta justificación dentro de las nuevas necesidades.

Es un estudio en el que se hacen distintos ensayos, centrados en la migración de plastificantes en diferentes tipos de láminas. De esto, la impermeabilización industrial en Madrid y en general en grandes ciudades, con poligonos industriales a la espera de edificarse y muchos ya pendientes de reparaciones de cubiertas, tienen mucho que tener en cuenta.

Las empresas como IFAMA se han especializado en la impermeabilización de cubiertas industriales empleando los productos flexibles como el caucho EPDM. Su principal función es evitar a toda costa la entrada de agua en el interior de las naves, y más si cabe en este tipo de entornos en los que normalmente no llueve, pero ocasionalmente caen grandes cantidades de agua. Es precisamente en ese momento cuando más se necesitan y cuando la recogida de aguas pluviales y las impermeabilizaciones de puntos sensibles de las cubiertas, como las juntas entre las láminas, las limatesas, limahoyas, encuentros con chimeneas, etc tienen que estar perfectamente resueltos.

El aislamiento sobre las barreras impermeables

El aislamiento térmico por encima de las barreras impermeables sirve como elemento de protección frente a la degradación de los polímeros que componen las láminas impermeables. El aislamiento térmico sirve además de para aumentar la transmitancia térmica de la cubierta, para proteger la barrera impermeable de agentes físicos y químicos que la pueden degradar, rompiendo sus cadenas de polímero, pudiendo originarse procesos en cadena que terminan por la degradación de la lámina y por la consecuente entrada de agua.

El aislamiento protege a la barrera de la:

  • degradación térmica
  • degradación oxidativa
  • degradación hidrolítica
  • fotodegradación
  • biodegradación
  • pérdida de volátiles
  • ataques físicos de agentes externos (personas, animales, etc)

Alternativas al empleo de láminas impermeables en la rehabilitación de naves industriales

Como método alternativo para la impermeabilización, siempre que se pueda ganar en altura, es colocar una cubierta de baja pendiente, como la de paneles sandwich de aluminio. En este caso la barrera impermeable es el propio acabado, y contiene en su interior el aislamiento térmico.

Cuando la impermeabilización no está adherida, o cuando se colocan placas sandwich, se puede mantener el acabado de la cobertura existente, sin necesidad de retirarla. OJO. Siempre y cuando la cubierta soporte el peso! Es por eso que a la hora de intervenir en una cubierta para impermeabilizarla hay que contar igualmente con la opinión de técnicos especializados, que además velarán por la seguridad y salud de la obra.

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