Ya he terminado la obra, ¿como la doy de alta?

Todavía no nos hemos ido de vacaciones, pero ya veréis que me he dejado llevar imaginándome que estaba de vacaciones.

En este artículo diferenciaremos tres tipos de obra diferentes, en cuanto a su uso. Por un lado la vivienda unifamiliar, o el cambio de uso a vivienda; en segundo lugar los locales comerciales; y por último los edificios de otros usos.

Dentro del propio país, tenemos normativas municipales semejantes, pero diferentes, que nombran de forma diferente a los mismos procedimientos. Hoy vamos a situarnos, por ejemplo en la costa levantina, poniéndonos en el primer caso, en el que hemos construido una vivienda y ahora necesitamos una cédula de habitabilidad en Valencia.  Es un documento administrativo en el que se acredita que una vivienda cumple con las condiciones mínimas de habitabilidad, que prevé la normativa vigente (el Código Técnico y la normativa comunitaria y municipal) habilitando la vivienda  a ser utilizada como residencia de personas.  Para tramitarlo basta con solicitar un certificado técnico de habitabilidad a un técnico o empresa.

En el caso de los locales comerciales tenemos dos vías de solicitud de la obra, la Comunicación Previa o Licencia Express, donde el promotor es responsable de que el proyecto cumpla con las condiciones que se le exigen (y para eso tiene que contratar a un técnico) o solicitar una licencia, en los casos de que se cambie el uso del local, por ejemplo de vivienda en planta baja a taller mecánico.  Dentro de la categoría de uso comercial tenemos que diferenciar los usos, generalmente se hace según los epígrafes fiscales, que dividen las distintas actividades y donde será necesario haber presentado más información. Es el caso del taller, que puede tener residuos que necesiten un tratamiento previo. Es por esto que, en nuestro emplazamiento actual, tenemos que pedir una licencia ambiental en Valencia, donde se evalúa el impacto ambiental y la necesidad o no de tener obras de acondicionamiento. Una vez ejecutadas las obras se presentará el certificado de final de obra emitido por un arquitecto, generalmente, y la solicitud de inicio de actividad. En el caso del taller, además existen más informes sectoriales y boletines que se deben de presentar.

Por último, dentro de este breve resumen, hablar sobre los edificios de otros usos, bien sean edificios residenciales, u edificios de uso terciario. Lo más habitual en el primer caso es disponer de un administrador de comunidades en Valencia, que informe a los vecinos y se encargue de la gestión de los distintos propietarios, o depender de un promotor privado. Dejo a parte los edificios de uso público, aunque deben de cumplir los mismos procedimientos. En el caso de un edificio de viviendas, lo más habitual es que tengas que dar de alta el edificio cumpliendo con lo que establece la Ley de propiedad horizontal, algo de lo que pocas veces nos han hablado en la escuela de arquitectura.  Igualmente necesitarás un certificado de final de obra, y toda la documentación que se explica en el pliego de condiciones del proyecto, el cual poca gente mira, pero es importante. Asegúrate de tener y de cumplir el pliego de mantenimiento después!

En cualquiera de los tres casos, lo más habitual es que el certificado de final de obra lo redacte el equipo que ha sido dirección de obra (arquitecto y aparejador) y no es aconsejable que haya un cambio de dirección nada más que para este certificado de final de obra. Asegúrate de que contactas con un equipo responsable, ya que asumir la dirección de obra de otro equipo suele traer incrementos económicos para la propiedad, trabajo duplicado, y una probable inspección de trabajo como consecuencia, que dentro de la normalidad no tendría que pasar nada, pero siempre asusta.

Fuente de las imágenes: wikipedia

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Luis M Santalla Blanco . Director de teoriadeconstruccion.net, autor en blogs como arquitecturadegalicia.eu y 9diseno. Miembro del estudio Flu-or y anteriormente del estudio MMASA   ver más sobre el autor