Las líneas imaginarias que son muy reales

Como si de una partición virtual se tratase muchas veces entendemos límites en obra, hablo de zonas con desnivel, riesgo de caída, pozos, taludes… los cuales tradicionalmente no se han tenido en cuenta, pero que debemos darles la importancia que se merecen. Se me cae el alma a los pies cuando veo una obra poco protegida, será mejor que le ponga algún elemento como las vallas de plástico y tener la conciencia tranquila.

Son algo que tenemos tan a mano y a un precio tan asequible que no vale no colocarlas. Tanto la vida de los trabajadores como de intrusos (véase niños, despistad@os, invidentes, deambulantes nocturnos…) Lo que hacemos con un elemento de protección, barandilla o valla metálica o plástica es convertir esa línea en un plano vertical que nos detiene, si están convenientemente fijadas al suelo o entre sí.

En el caso de las vallas de polipropileno los trabajadores lo tienen fácil para cumplir con las exigencias del reglamento, en España el REAL DECRETO 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción. BOE nº 256 25-10-1997, ya que son muy fáciles de mover y de asegurar al suelo, cuando están convenientemente fabricadas permitiendo el anclaje al suelo debido a patas perforadas debidamente, que facilitan el anclaje con taco, arandela y tornillo o picas, según sea el terreno.

De cualquier manera, aunque no exista un desnivel importante, como en el montaje de la imagen superior, es importante colocarlas en otro tipo de obras que no suponen un riesgo importante de caida, como pueden ser canalizaciones urbanas de gas, telecomunicaciones, abastecimientos varios… o zonas con riesgo eléctrico, o incluso desvíos provisionales por pavimentación. Algunos ya se han calentado los pies indebidamente con asfalto!

La colocación del vallado perimetral no exime de otros posibles vallados cercanos, ya que incluso es conveniente limitar el paso de terceros a la obra, aunque formen parte de la misma.

Aunque sea normativo, es obligatorio y sensato por sentido común.

Un punto importante, del que a veces pasamos por encima es el acceso de los vehículos a la obra. Es preferible limitar su entrada y , aunque para una hormigonera de 15 toneladas una valla de plástico no suponga obstáculo, sirve como aviso, sobre todo visual, que funciona igualmente desde vehículos más pequeños.

Últimamente se habla más de las vallas de plástico (polipropileno) ya que su reciclaje aparentemente es más factible que el acero. Igualmente tienen unos diseños más robustos y ligeros, con articulaciones en las patas que muchas veces por coste, no se realiza con las vallas de acero, aunque algunos fabricantes de las vallas metálicas han diseñado patas apilables.

Aunque no veamos el peligro abajo, ojo! el peligro puede estar sobre nuestras cabezas, de manera que si te encuentas una valla es porque existe un riesgo para tu integridad, y de la misma manera si eres responsable de obra o trabajador (recurso preventivo) asegúrate de que cubres los radios de acción de grúas, plataformas o elementos que supongan riesgo de desprendimiento.

 

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Luis M Santalla Blanco . Director de teoriadeconstruccion.net, autor en blogs como arquitecturadegalicia.eu y 9diseno. Miembro del estudio Flu-or y anteriormente del estudio MMASA   ver más sobre el autor