Instalación de canalones: la práctica

Print Friendly, PDF & Email

Este artículo sigue al inmediatamente anterior. Hablamos sobre la teoría de la instalación de un canalón, más allá del CTE, basándonos quizá en esta segunda parte, la experiencia en obra, la resolución de conflictos, la colocación. En la imagen siguiente vemos a un operario instalador de canalón Canalum en Cataluña.

En un primer momento, lo que debemos de garantizar es la seguridad y salud en la obra. Se trata de trabajos en altura, generalmente con escalera o andamio, donde se necesita espacio de maniobra con las piezas de canal, muchas veces realizadas en una pieza (la gente de esta empresa tiene una plegadora en la furgoneta, y un rollo del metal a utilizar, por lo cual es como una máquina de churros)

La instalación de canalones requiere de dos momentos, uno primero de presentación, donde se colocan todas las piezas, y un segundo momento de ajuste, donde se comprueban los niveles y se fija definitivamente.

Antes de recoger la escalera o el andamio es importante hacer una prueba in situ, bien sea regando la cubierta, bien sea vertiendo agua en los extremos del canalón más alejados de las bajantes. Todos los puntos del canalón deben de tener una pendiente que garantice la evacuación del agua. Un buen criterio a la hora de elegir un tipo de perfil (rectangular o redondeado) es pensar en que el redondo o semicircular tiene menos posibilidades de quedarse atascado, ya que el agua y la suciedad se mueven siempre a la parte central más baja. En los de sección rectangular, las hojas, el polvo van acumulándose, convirtiéndose en algunos casos en meandros dentro del canalón, que dificultan la evacuación del agua, llegando incluso a estancar.

Para evitar esto, se colocan unos para – gravas, o rejillas, incluso funciona de perlas la malla de gallinero enrollada, posada directamente en el canal. Cualquier cosa que nos permita detener la entrada de suciedad al interior del canal, manteniendo libre la parte por la que discurre el agua. (fíjate en la imagen destacada del inicio del artículo)

En los canalones aislados como estos, es conveniente que haya una separación entre el borde interior del canalón y el alero de manera que, ante un posible atasco y rebose del canalón, no vaya el agua hacia el interior. En los casos en que la chapa es conformada o plegada y se mete de forma contínua bajo la lámina o placa impermeable de la cubierta, estas crecidas del nivel son un problema.

En las cubiertas con una gran longitud, además de una o dos bajantes, quizás convenga añadir más, de manera que podamos conseguir un ritmo de bajantes que refuerce la estética de la vivienda, para lo cual deberíamos de haberlo pensado previamente, y además que a la hora de ver la fachada de forma frontal, podremos ver una línea quebrada, si, pero más contenida. Con las pendientes que damos a los canalones, entre el 0,5 y el 2% podemos llegar a varios centímetros de desnivel en un mismo tramo, lo que puede afear la horizontalidad del alero. Por otra parte una bajante mal puesta, estéticamente es un pegote, al igual que el encuentro de la misma con el suelo, donde debemos de tener la precaución de fortalecer o rigidizar la bajante para evitar golpes, desencajes, y por tanto dificultades de desagüe.

 

luissantalla

Luis M Santalla Blanco . Director de teoriadeconstruccion.net, autor en blogs como arquitecturadegalicia.eu y 9diseno. Miembro del estudio Flu-or y anteriormente del estudio MMASA   ver más sobre el autor