Diario de obra: carpintería a haces exteriores

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Acostumbramos a asociar el cerramiento de doble hoja con la carpintería a haces intermedios, sobre todo cuando construimos con un lenguaje «tradicional» en el que los huecos se muestran como tal, mostrando el espesor del muro. En este caso hemos decidido instalar las carpinterías a haces exteriores para seguir con el lenguaje de la vivienda y vengo a explicaros en este artículo algunas cuestiones que tomamos en consideración junto con el constructor.

La buena relación entre los técnicos y el constructor con experiencia da como resultado un proyecto del que el cliente se siente orgulloso.

Como norma general, el cerramiento de doble hoja de ladrillo se ejecuta pensando en la resistencia de la hoja exterior, por lo que se suele colocar con mayor espesor, y la hoja interior más estrecha. Hemos decidido dar la vuelta a este concepto pensando en que la hoja exterior es la hoja «castigada», siempre que llueva, y en el clima de Galicia hay que tomárselo así, el agua, después de semanas de humedad y lluvia acaba entrando a la cámara.

Es por esto que tratamos la hoja exterior de otra manera. Pensamos en que podemos darle resistencia con un recebado interior, que quedará en la cámara, y ayudará a dar cuerpo a la hoja exterior, que también será recebada exteriormente.

La hoja interior, según esto, la dejamos de un mayor espesor, para tener una mejor inercia térmica, ya que el aislamiento de poliestireno lo colocaremos en la cámara, pegado a la hoja interior. Con esto vamos a garantizar que la cámara de aire pueda estar ventilada y el cerramiento suficientemente protegido por el aislamiento y una hoja interior. La hoja exterior funciona para mantener el agua alejada, y para eso debemos de tener en consideración como van a influir las posibles escorrentías en la cara interior de la hoja exterior, bien sea por condensaciones interiores o por filtración.

Como puedes ver en la imagen superior, la parte inferior de la cámara se ejecuta con un canal, que tenga la suficiente pendiente para que pueda desaguar, en caso de filtración. También puedes ver el recebo interior de la hoja exterior, y si te das cuenta, la hoja exterior pasa por delante del forjado sin tocarlo. En este caso los pilares metálicos sirven de soporte al forjado unidireccional, y tienen un espesor suficiente como para esconderse dentro de la hoja interior de ladrillo (12 cm), dejando libre los paramentos interiores de machones o remates en esquina.

Si vas a la imagen destacada (arriba de todo) ves las conexiones que se hacen entre el forjado y la hoja exterior, garantizando que pueda llevarse el cerramiento de ladrillo de una hoja de 10 cm más arriba de la planta baja (altura total unos 6,40 m), ayudada claro del recebo interior y exterior.

Pero de lo que quería hablar más en concreto es, si te fijas en la foto superior es en la recogida de aguas en la parte superior del dintel de la ventana, con lámina tipo tyvek y una bandeja de aluminio, que recogerá las condensaciones y el agua filtrada al interior de la cámara. Por otra parte, los premarcos y conexiones entre la hoja interior y el forjado están convenientemente pintados en obra utilizando minio, que permitirá una mayor duración y protección, del acero, pero sobre todo de la madera de los premarcos.

Obra: flu-or Arquitectura
Construcción: Ramos Rey S.L.

 

 

luissantalla

Luis M Santalla Blanco . Director de teoriadeconstruccion.net, autor en blogs como arquitecturadegalicia.eu y 9diseno. Miembro del estudio Flu-or y anteriormente del estudio MMASA   ver más sobre el autor