¿Cuál es la mejor forma de climatizar tu casa en invierno?

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Mañana de invierno en el hemisferio norte. Taza de chocolate humeante, algo de condensación en las ventanas. Desearía encender una chimenea en el salón, hojear una revista, ver una película. Uy!, pero mi piso no tiene chimenea, y oh cielos! se ha estropeado un termostato del termo de agua caliente y no tengo climatización!

Buscamos el confort durante todo el año, con altas y bajas temperaturas. Lo que en verano se puede solucionar de una forma fácil pegándose una ducha refrescante, en invierno puede ser un problema. Podemos ponernos a buscar calderas baratas para solucionar este inconveniente, salvo que seamos unos expertos fontaneros y podamos detectar el problema.

Una buena manera de no preocuparse de un constipado matutino es conservar la casa caliente durante toda la noche, para lo cual es vital el aislamiento térmico, y para eso debemos de acudir en primer lugar a los puntos débiles, los huecos en el cerramiento y las instalaciones, así como la propia constitución del muro. Estoy cansado del «esquemita» de la casa aislada por dentro o aislada por fuera. Por dentro debemos de aislar cuando no hay más remedio, exclusivamente.

El aislamiento en una hoja intermedia, o mejor aún, por el exterior, además de mantener una inercia térmica interior, que nos garantiza una temperatura constante, conserva mejor el propio cerramiento, a nivel térmico, por tanto de movimientos, aumentando considerablemente la durabilidad de todo el sistema constructivo interior, ya haga frio o calor en el exterior.

Las instalaciones de calefacción y agua caliente, además de la climatización, entendida como refrigeración y calefacción, trabajarán menos, y por tanto, durarán más. La forma ideal de climatización es climatizar poco, y para ello debemos de buscar el sistema más apropiado, pero aquí debemos de ser un poco gallegos y decir «depende», depende de nuestro sistema constructivo.

Con el agua caliente no hay duda, lo instantáneo y efectivo es una caldera de gas, aunque existen infinidad de sistemas de acumulación.

Los sistemas instantáneos de calefacción simplemente calientan el aire, dejando los paramentos interiores fríos en la mayor parte de los casos. Si gastamos la suficiente energía en calentar la casa una vez, simplemente debemos reponer las calorías que se pierden a través del aislamiento. Incluso si ventilamos con las hojas de la ventana abiertas de par en par, pongamos por caso, dos horas. La propia inercia térmica, el calor que hemos aportado a los tabiques y muros interiores nos viene devuelta al ambiente interior, por lo que aun así no necesitaremos mucho aporte de energía.

Me gusta pensar que climatizar es como un juego de platillos chinos, donde una vez hemos gastado nuestro mayor esfuerzo al inicio, en equilibrar y poner en marcha todo el sistema, con unos pequeños movimientos controlados, conseguimos que todo funcione de forma acompasada durante el tiempo que queramos.

portada del libro de John Scott «Facetas del predicador»

luissantalla

Luis M Santalla Blanco . Director de teoriadeconstruccion.net, autor en blogs como arquitecturadegalicia.eu y 9diseno. Miembro del estudio Flu-or y anteriormente del estudio MMASA   ver más sobre el autor