Agua caliente sanitaria en el hogar: soluciones, pros y contras

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Esta imagen destacada es un fotograma de la película Trinity Is Still My Name, de 1971, con el gran Bud Spencer. Seguramente se había hecho un baño con agua caliente preparada con agua calentada en olla de hierro. Los sistemas de obtención de agua caliente en el hogar han cambiado mucho, y existe una gran variedad, pero debemos de conocer las particularidades de cada sistema para poder elegir.

Hoy dia si nos pasamos por Zayshop podemos ver una gran cantidad de productos, calderas, termos eléctricos, calentadores atmosféricos o estancos… Mi intención es que podamos organizar ideas y que te resulta fácil poder elegir tu sistema más apropiado.

En primer lugar debes de decidir si quieres tener el sistema de agua caliente sanitaria, con la que te duchas y lavas los platos, con el agua de calefacción. Si cuentas con tener un sistema de calefacción por agua como radiadores o suelo radiante es una gran idea el tener una única caldera para los dos sistemas, aunque ojo, no funcionan a la misma temperatura, por eso tendrás un depósito de inercia a continuación de la caldera.

Si por el contrario tu sistema de agua caliente sanitaria no depende de la caldera de calefacción debes de tener un calentador instantáneo (eléctrico o de gas) o un termo eléctrico.

Los termos eléctricos se dimensionan en función de la capacidad de uso diario, en función del número de personas. Para el solitario Bud Spencer podría servirle con un termo de 50 l, aunque con su gran dimensión y su baño eterno podría necesitar 100 litros.

Este sistema se basa en un depósito en el que una resistencia eléctrica lo mantiene a la temperatura deseada. Después de un uso prolongado pierde temperatura, por lo que si no queremos esto podríamos depender del gas, para tener agua caliente sanitaria instantánea. Aquí tenemos dos posibilidades, bombona o botella de butano/propano o conexión a la red de gas natural.

Esto que os cuento se puede resumir en:

  • sistemas instantáneos: con calderas eléctricas o de gas (bien sea bombona o red de gas natural)
  • sistemas de acumulación: se basan en depósitos de acero inoxidable, acero con tratamientos especiales o acero con esmalte vitrificado.

calentador de gas

Cuando queremos acumular el agua debemos de considerar su temperatura. Para prevenir la legionelosis la temperatura del agua no deberá ser de menos de 70º. Según el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social del estado español, las instalaciones con acumulador y circuito de retorno son las que tienen mayor riesgo de proliferación y dispersión de Legionella. Estas instalaciones son comunes en hospitales, residencias, gimnasios, entre otros. En cambio, las instalaciones más sencillas tienen un índice de riesgo menor, esto sería en el caso de las viviendas unifamiliares.

Sin embargo, el problema más grave que origina la adopción de temperaturas elevadas es el de la precipitación de algunas sales disueltas en el agua y el de la corrosión. Cuando hablamos de incrustaciones, depósitos o Iodos formados en el agua solemos referirnos a un depósito mineral que cubre las superficies de intercambio de calor cuando se calienta el agua. La incrustación que se adhiere con mayor frecuencia, dependiendo de la composición del agua de aporte, es el carbonato cálcico, que se precipita de la solución bajo ciertas condiciones fisicoquímicas del agua (dureza, alcalinidad y pH) cuando ésta se calienta.

La capa de carbonatos que se forma sobre las superficies de intercambio térmico, dura y homogénea, no solamente perturba la circulación del agua porque aumenta la pérdida de carga, con reducción de diámetros de tuberías, sino que también reduce el coeficiente de transmisión de calor por ser un excelente aislante térmico. La precipitación de las sales disueltas en el agua se puede ver favorecida con el aumento de la temperatura del agua, particularmente aumenta bruscamente por encima de los 50 °C. Debido a la necesidad de producir agua caliente a 60 °C o más, es conveniente que, si el agua fría tiene carácter incrustante puede ser sometida a un tratamiento adecuado para la prevención de incrustaciones calcáreas (por ejemplo, tratamiento de descalcificación, dosificación de inhibidores o tratamientos físicos).

Consideraciones para la instalación y «desinstalación»

Todos los equipos y componentes deben ser fácilmente accesibles para la revisión, mantenimiento, limpieza y desinfección.
Se seleccionarán depósitos de acumulación dotados de una boca de registro para la limpieza interior. Según las Normas UNE-EN 12499 sobre protección catódica interna y UNE 112076 acerca de la prevención de la corrosión en circuitos de agua, se establece un criterio para la catalogación de los depósitos de acumulación:
— Los depósitos mayores de 750 l deben disponer de una boca de hombre fácilmente accesible, con un diámetro mínimo de 400 mm o un sistema equivalente para permitir realizar operaciones de limpieza, desinfección y protección contra la corrosión.
— En los depósitos menores de 750 l (considerados domésticos), es suficiente disponer de un acceso que permita la limpieza manual de todas las superficies interiores.

Es recomendable que los puntos terminales, como grifos y duchas, cuenten con elementos desmontables que permitan su correcta limpieza y desinfección.

luissantalla

Luis M Santalla Blanco . Director de teoriadeconstruccion.net, autor en blogs como arquitecturadegalicia.eu y 9diseno. Miembro del estudio Flu-or y anteriormente del estudio MMASA   ver más sobre el autor